Precisión y elegancia son las palabras que mejor definen el trabajo del ilustrador australiano Howard Tangye. Sus dibujos, dueños de un estilo que alude al trabajo del pintor austriaco Egon Schiele, extrae un determinado instante del tiempo dando énfasis en la mirada de sus personajes que parecen compartir con el espectador una conversación; una mixtura de humanidad sin prejuicio. Y es que para este artista, dibujar es una experiencia personal demandante. "Es como enamorarse…pero sin ser correspondido" señala.




